Ir al contenido principal

Vetifarma

Vetifarma: 30 años de historia acompañando el presente y pensando el futuro de la producción animal

Hace 30 años nacía Vetifarma, fruto de la unión de la experiencia europea y argentina, con el firme compromiso de apoyar a la producción animal y afrontar los nuevos desafíos de aquella época.

Por entonces, la producción contaba con menos tecnología y las comunicaciones eran mucho más limitadas. Uno de los principales objetivos era mejorar los niveles productivos, aumentando la eficiencia en la transformación de las materias primas en leche, carne y huevo. Al mismo tiempo, comenzábamos a mirar hacia los países más productivos, donde la incorporación de tecnología ya se presentaba como una herramienta fundamental para avanzar.

La genética también comenzaba a mostrar un potencial que prometía alcanzar resultados hasta entonces impensados. Para acompañar ese proceso era necesario prepararse, capacitarse y conocer nuevas experiencias. Por eso, desde los primeros años, junto con nuestros clientes comenzamos a realizar viajes al exterior para visitar establecimientos productivos, participar de ferias y congresos y conocer el trabajo de universidades y centros especializados. Así fuimos incorporando conocimientos y evolucionando junto con la producción.

Desde Vetifarma acompañamos ese proceso con la certificación de normas de calidad, la innovación y el desarrollo de nuevos productos, incorporando diferentes tecnologías como el micronizado, los micropellets y la producción de concentrados y premix. También nos especializamos en productos de primera edad para las diferentes especies, simplificando la producción de alimentos complejos y logrando mejoras en los resultados productivos.

En paralelo, el laboratorio de control de calidad se convirtió en un pilar fundamental. Su modernización incluyó la incorporación de nuevos equipos y tecnologías, como NIRS y absorción atómica, que permitieron realizar análisis más precisos y en menor tiempo, poniendo además esta capacidad al servicio de nuestros clientes.

Una producción cada vez más intensiva y eficiente

Con el paso de los años, la producción animal se fue intensificando y confinando. Esto implicó aprender a manejar nuevas tecnologías, adaptarse a diferentes sistemas y adoptar nuevos manejos para poder expresar todo el potencial genético de los animales.

Como consecuencia de este proceso, los índices zootécnicos fueron mejorando hasta alcanzar niveles internacionales en las distintas producciones: avicultura, porcicultura y ganadería de carne y leche.

Pero la evolución productiva no estuvo vinculada únicamente a la nutrición, la genética o la tecnología. También fue necesario trabajar fuertemente sobre el estatus sanitario, debido a su enorme incidencia en los resultados productivos.

La erradicación de enfermedades como la peste porcina o la aftosa marcó un avance fundamental. Hoy, la bioseguridad constituye uno de los pilares para mantener tanto al país como a los establecimientos productivos dentro de un adecuado estatus sanitario.

De producir más a producir mejor

Con la mejora constante de los índices productivos comenzó también una nueva etapa: la necesidad de avanzar hacia una producción más sustentable, cuidando el medio ambiente y los recursos naturales, respetando las normas de bienestar animal y garantizando la seguridad agroalimentaria.

Estos aspectos, junto con la sanidad, son cada vez más importantes para responder a las exigencias de un consumidor que demanda mayor información y calidad, y para acceder a determinados mercados internacionales a través de la exportación.

En este contexto, la producción animal enfrenta nuevos desafíos. La incorporación de tecnología ya no se limita a los procesos productivos: la generación y el procesamiento de datos en tiempo real están transformando la forma en que se toman decisiones.

La aparición de la inteligencia artificial ha acelerado este proceso y nos obliga a replantearnos muchos aspectos de la producción y a prepararnos para los próximos años.

El futuro: más tecnología, más eficiencia y más conocimiento

Vamos hacia un nivel de tecnificación muy importante, con un alto grado de eficiencia tanto productiva como económica. Es una etapa desafiante que nos obliga a adaptarnos y, sobre todo, a estar preparados para los cambios.

El futuro traerá transformaciones cada vez más rápidas. Frente a este escenario, uno de los factores más importantes será la capacidad de las personas para acompañar ese proceso. El recurso humano seguirá siendo fundamental y deberá contar con una capacitación permanente para comprender y aprovechar las nuevas herramientas.

Desde la nutrición también debemos acompañar esta evolución. Será necesario continuar innovando en el desarrollo de productos que respondan a requerimientos nutricionales que cambian permanentemente, adaptarnos a las nuevas tecnologías y trabajar en la búsqueda de materias primas de mayor digestibilidad y aprovechamiento por parte del animal.

A esto se suma el desarrollo y la utilización de una gran cantidad de aditivos nutricionales y tecnológicos que han aparecido durante los últimos años y que seguirán teniendo un papel importante en la evolución de los sistemas productivos.

Las exigencias de los consumidores, la calidad de los productos, la trazabilidad y la necesidad de reducir costos serán algunos de los factores que continuarán marcando el rumbo de la producción animal.

En sus 30 años de historia, Vetifarma acompañó buena parte de esta transformación. El desafío hacia adelante será continuar haciéndolo en una etapa de evolución cada vez más rápida, combinando tecnología y conocimiento, pero fundamentalmente con personas capaces de adaptarse, capacitarse e innovar frente a los cambios constantes.

Porque mirar hacia el futuro de la producción animal también significa estar preparados para construirlo.