El parrillero y la ponedora argentina como proteína para el mundo
La avicultura industrial moderna representa uno de los éxitos más rotundos en la producción de proteína animal global. En los últimos treinta años, la actividad en Argentina (tanto en la producción de carne de ave como en la de huevo) transitó de un modelo de manejo empírico y granjas artesanales hacia una agroindustria de precisión de alta tecnología. Esta transformación radical responde a la convergencia simbiótica de cuatro pilares fundamentales: la selección genética, el manejo zootécnico, la ingeniería ambiental de los galpones (climatización automatizada y sistemas Dark House) y la ciencia de la nutrición.
Esta evolución se vincula estrechamente con los 30 años de trayectoria de Vetifarma S.A. Fundada en 1996, la compañía ha acompañado y sido protagonista de los principales avances productivos del sector. Desde el fortalecimiento del laboratorio de control de calidad hasta el desarrollo de alimentos especializados de preiniciación; desde la evolución de las dietas formuladas en función de la Proteína Bruta hacia la utilización de aminoácidos digestibles, hasta la incorporación de fitasas y aditivos funcionales como probióticos, prebióticos, ácidos orgánicos y aceites esenciales, Vetifarma ha transformado los avances de la nutrición animal en soluciones adaptadas a las necesidades de la producción argentina.
A través de las premezclas, núcleos y concentrados, Vetifarma acerca biotecnología y nutrición aplicada al productor, con el objetivo de contribuir a una producción cada vez más eficiente y rentable.
Indicadores de eficiencia productiva y consolidación del mercado
- Parrilleros (Carne Aviar): Los ciclos de crianza se optimizaron a menos de 42 días, logrando aves que superan los 2,8 kilos promedio y conversiones alimenticias que desafían los límites biológicos históricos. Actualmente, la producción nacional de carne aviar supera los 2,5 millones de toneladas anuales, abasteciendo un mercado interno maduro con un consumo que ronda los 49 kilos por habitante.
- Ponedoras (Avicultura de Puesta): El parque avícola se expandió a más de 60 millones de ponedoras en producción (con una clara dominancia del huevo blanco, que representa el 70-75%). Tras superar mitos de salud gracias a campañas de difusión y el desarrollo de industrialización (huevo líquido y en polvo), Argentina alcanzó un consumo récord cercano a los 400 huevos por habitante al año, posicionándose como líder mundial en consumo per cápita. Asimismo, la genética moderna ha permitido la extensión del ciclo productivo hacia gallinas de ciclo largo (100 semanas frente a las 70-80 históricas), lo cual demanda nutrición híper-específica para la protección hepática, ósea y de la cáscara atendiendo ritmos circadianos y el metabolismo del calcio.

Proyección internacional y agregado de valor: «Argentina para el mundo»
Con el consumo doméstico consolidado en niveles máximos, el verdadero desafío técnico y estratégico radica en potenciar la proyección internacional bajo la premisa de «Argentina para el mundo». El país cuenta con ventajas competitivas estructurales únicas: un estatus sanitario excepcional libre de las principales enfermedades de denuncia obligatoria, disponibilidad sustentable de agua y abundancia de maíz y soja de alta calidad.
- En el sector parrillero: El desafío técnico actual es transformar de manera eficiente estos granos en proteína aviar con valor agregado, mitigando problemas como las miopatías pectorales (pechuga de madera) y produciendo bajo sistemas libres de antibióticos promotores de crecimiento (APC).
- En el sector de postura: El agregado de valor pasa por la ovotransformación en huevo líquido pasteurizado y en polvo. Esta tecnología elimina barreras de perecederidad y logística, actuando además como un regulador estratégico de excedentes para estabilizar los precios del mercado interno frente a picos de producción y aperturas de exportación a más de 60 destinos. Adicionalmente, el sector avanza hacia exigencias de bienestar animal (sistemas Cage-Free y Free Range) y la producción de huevos funcionales (enriquecidos con Omega-3 y Selenio).

Epílogo futurista: Nutrición dinámica y tecnología digital
Mirar las próximas décadas implica proyectar una actividad donde la biología y la tecnología digital se fusionarán definitivamente. El galpón del futuro cercano (tanto de carne como de postura) procesará variables acústicas, imágenes térmicas y biomarcadores en tiempo real mediante Inteligencia Artificial para anticipar cualquier desviación sanitaria o metabólica.
En este horizonte, la nutrición animal experimentará su mayor revolución: la nutrición molecular dinámica y adaptativa. Los sistemas automatizados modificarán el perfil de aminoácidos, enzimas, aditivos y balances minerales hora a hora, adaptando la ración al estrés térmico, al microbioma del ave y a las necesidades específicas de la curva de producción para reducir al mínimo las emisiones ambientales.
Al cumplir los primeros 30 años, Vetifarma S.A. consolida su legado científico, liderando la plataforma tecnológica que guiará a la avicultura del futuro hacia una producción eficiente, predictiva, sustentable y adaptada a los mercados más exigentes del mundo.
